11.12.2004

Los grandes señores

cielo
Ahora que están dormidos, puedo observarlos calladamente.

Su alcoba es mi mundo.

Señor Popocatepetl, señora Iztaccihuatl, todo esto es suyo, soy su siervo.

Cuando despierten, espero ya estar lejos, que sea yo parte de sus faldas, que sea el cielo un fuego incansable que cure al campo, y que brote el maíz como las montañas, para siempre.

No comments: