
Cimbra el corazón,
nos movemos
a todo lugar donde quepa
nuestro cuerpo
infinito.
El tiempo
sube
por la espina y se funde
al viento ¡Corre!
¡Larguémonos de aquí!
Al vaivén
químico
rítmico
lumínico
¡Larguémonos de aquí!
Que la muerte nos alcanza,
mañana llega
antes de poder aterrizar.
2 comments:
Muy Beethovenesca dedicatoria... quieres que me entre el ego y piense que es para mi??? Porque, lo puedo lograr, eh? Me gustaría correrle a la muerte en una verdadera maratón, pero, Ella (la muerte) siempre gana, siempre ganará. Mejor apuesto a que yo voy a quedar en segundo lugar, y así me gano una lana... Me encanta como escribes, besitos, Elise.
Esta vez te tardaste en contestar, supongo que era lo que esperaba, dedicatoria y todo.
Cuándo tú crees que te encanta lo que escribo, yo pienso en tí, y escribo, porque no hay nada como saberme bien leído.
Sí el ego se te sube sí te lo digo, que suba y suba como viento, porque me gusta ver tu vuelo.
Mis más sinceros agradecimientos y reciprocas admiraciones.
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