Lo besaste
un día por la mañana
sentada en la base
de un tronco
que hacía de mesa
en el patio trasero
de tu escuela,
él jugando
con las cintas
de tu camisa,
sus colores
antónimos,
pero las bocas
compartían
el aire
una mañana
sobre la base
de un tronco
en el patio trasero
de la vieja escuela
de medicina.
10.18.2005
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