Nunca he sufrido de modales,
me educaron para ser sincero.
Por eso desde entonces,
como todo hijo primero
Me he dedicado a lo opuesto,
a jugar al amor sin dolor
y lastimar todo lo bello,
A volverme una cobija de metal
y afilarme como un hacha,
Para poder decir, honestamente,
"Yo rompí a la muchacha".
8.24.2008
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comment:
camara..jaja
huyan ninias...
de los hombres de hierro
Post a Comment