11.23.2009

Perdidos

Empezó con un terrible
b a n g
fluyó la sangre
se abrió un manto
sin luz ni sonido ni tiempo.

Como todo,
el cobijo cedió
al frío y la impermanencia,
dejando el dolor
de lo irreparable.

Se crearon las distancias.
Se desconocieron los cuerpos.
Se encendieron millones de ojos.

En uno de ellos, desconsolados,
un niño y una niña observan el cielo
en busca de consuelo.


≈ o ≈

1 comment:

(+_+) ... said...

Es tan triste...
El bang¡ y es ese dolorcito de estomago antes de que todo explote... y el frìo... ese maldito frìo... ash¡¡

jejejeje... (+_+)

besos¡